<?xml version="1.0"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://graciela.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>LETRAS VS PALABRAS - El weblog de Graciela</title><description>Aqu&#xED; encontrar&#xE1;s mis escritos, poemas, cuentos, prosa, historias engarzadas a leyendas y leyendas hechas historia. &lt;br /&gt;Puedes ordenarlos por libro y si quieres comentar algo escribirme a gpunto1@iespana.es, si quieres visitar otros sitios m&#xED;os, en LINKS puedes encontrar sus direcciones.</description><link>https://graciela.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>UNA NOCHE INOLVIDABLE</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/062203-una-noche-inolvidable.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/062203-una-noche-inolvidable.php</guid><description><![CDATA[<p>UNA NOCHE INOLVIDABLE &nbsp;<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;por Graciela Vera </p><p><br /><em>-&iquest;Quieres pasar una noche inolvidable?<br />No se si me lo pregunt&oacute; o lo afirm&oacute;. Lo cierto es que la noche inolvidable comenz&oacute; antes de abrir la puerta de mi apartamento. <br />Cuando sub&iacute;amos en el ascensor afirm&oacute; sus dos manos en mis pechos y presionando su miembro sobre mi muslo me bes&oacute; suavemente en el cuello. Me sent&iacute;a gemir de placer y de expectativa.</em></p><p>El martes Pedro, tratando de levantar mi &aacute;nimo que por entonces estaba a la altura de la cabeza de un caracol que va reptando entre los bulbos de narcisos que hab&iacute;a visto esa ma&ntilde;ana, reci&eacute;n plantados en el parque, frente a la oficina, me invit&oacute; a la reuni&oacute;n que estaban organizando con su esposa para festejar su XXIII aniversario de bodas.<br />-Habr&aacute; solo unos pocos amigos &iacute;ntimos. <br />La idea no me tranquiliz&oacute;. Esos amigos &iacute;ntimos de Pedro eran totalmente desconocidos para mi. Como el mismo Pedro al que no ve&iacute;a m&aacute;s all&aacute; de las horas de oficina en las que, invariablemente deb&iacute;amos ocupar escritorios contiguos.<br />Y adem&aacute;s ahora ten&iacute;a ese otro problema: &iquest;Qu&eacute; co&ntilde;os les llevaba como obsequio? No ten&iacute;a ni idea de c&oacute;mo viv&iacute;an ni, de si la bandeja de plata con hojitas talladas que eleg&iacute; &lsquo;pegar&iacute;a&rsquo; con la vajilla de su casa y sobre todo en un aniversario tan anodino como el vig&eacute;simo tercero.<br />Pedro siempre ven&iacute;a desarreglado, la corbata torcida, los cuellos de la camisa arrugados, y generalmente olvidaba peinarse los escasos cabellos color melaza que raleaban en su cr&aacute;neo irregular.<br />A su mujer, me hab&iacute;a dicho que se llamaba Olga, la hab&iacute;a visto una vez en una reuni&oacute;n de fin de a&ntilde;o. Esas en los que todos sonre&iacute;mos y presentamos, los que los tienen, a sus medias naranjas y a sus nenes para que los dem&aacute;s nos compadezcan en silencio. <br />La recordaba como una mujer algo regordeta, con un traje de color indefinido y una corrida en la media. &iquest;C&oacute;mo ser&iacute;a la casa de una pareja as&iacute;? <br />Estuve tentada a rechazar la invitaci&oacute;n pero ya era tarde.<br />- Olga est&aacute; encantada de que vayas a nuestra reuni&oacute;n. Me ha dicho que est&aacute; deseando conversar contigo para que le digas como haces para mantenerte siempre en l&iacute;nea.</p><p><em>La puerta del departamento se cerr&oacute; y me sent&iacute; presionada, ahora entre la madera barnizada y aquel pedazo de carne humana oliendo a lavanda. <br />Sent&iacute; sus labios siguiendo el camino que las manos le iban abriendo en mi blusa&nbsp; de seda roja y no quise pensar en nada m&aacute;s que en esa noche inolvidable que me hab&iacute;a prometido.<br />Desat&eacute; el nudo de su corbata y forceje&eacute; para quitarle la americana que cay&oacute; sin mucho donaire al suelo. Fui desprendiendo uno a uno los botones de su camisa&hellip; no pude resistir besar ese pecho varonil y supe que el esperaba algo m&aacute;s.</em></p><p>Me quit&eacute; el collar de perlas y lo dej&eacute; sobre el tocador. Quiz&aacute;s no correspondiera hacer ostentaci&oacute;n de joyas. Maldije no haberle preguntado a Pedro qu&eacute; ropa deber&iacute;a llevar a la reuni&oacute;n. La corrida en la media de su mujer parec&iacute;a danzar en mi mente.<br />Con aquel vestido negro, escotado yo sab&iacute;a que estaba muy bien para presentarme en un c&oacute;ctel en el hotel Ritz, de hecho all&iacute; lo hab&iacute;a lucido la &uacute;ltima vez que me lo hab&iacute;a puesto hac&iacute;a&hellip; <br />Sacud&iacute; la cabeza para no recordar cu&aacute;nto tiempo hac&iacute;a que no iba a una reuni&oacute;n social y en forma maquinal, sin pensarlo, me quit&eacute; el vestido que tir&eacute; sobre la cama. Abr&iacute; el placard y eleg&iacute; una blusa roja y una falda marr&oacute;n con algo de vuelo. <br />La casa de Pedro quedaba en un barrio de gente de posici&oacute;n media. Tomar&iacute;a un taxi para ir, no quer&iacute;a pasarme la noche sin probar alcohol.</p><p><em>Sent&iacute; que sus manos me empujaban hacia abajo oblig&aacute;ndome a arrodillarme hasta que mi cabeza qued&oacute; a la altura de su pelvis. Record&eacute; que pensaba invitarlo con una copa pero ya habr&iacute;a tiempo m&aacute;s tarde y si no lo hab&iacute;a no importaba, ahora no importaba nada m&aacute;s que aquella sensaci&oacute;n.<br />Con lentitud, no porque lo considerara oportuno sin&oacute; porque mis dedos parec&iacute;an pensar por s&iacute; solos y no obedec&iacute;an coordinadamente el mandato de mi mente, desabroch&eacute; su cinto, desprend&iacute; su pantal&oacute;n y fui bajando la cremallera.<br />Ya estaba hecho, ya no volver&iacute;a atr&aacute;s, la noche ser&iacute;a inolvidable, yo tambi&eacute;n pod&iacute;a asegurarlo.</em></p><p>Cuando llegu&eacute; &eacute;l ya estaba all&iacute;. Pedro me lo present&oacute; el primero. Estaba hablando con una chica rubia con tetas prefabricadas. Bueno, as&iacute; llamo yo a los implantes de siliconas. Me dio la mano distra&iacute;damente y sigui&oacute; explic&aacute;ndole a la rubia sobre su &uacute;ltimo viaje a Sud&aacute;frica. <br />La esposa de Pedro&nbsp; me agradeci&oacute; la bandeja de plata y la coloc&oacute; en una mesa que estaba al lado del piano de cola,&nbsp; junto con un juego de candelabros de bronce, una perfecta copia de un Picasso, un juego de t&eacute; de porcelana china, una biblia antigua y otros obsequios que hac&iacute;an que mi bandeja pareciera la cenicienta en el baile del palacio. Solo que &eacute;sta no desaparecer&iacute;a a las doce. <br />- Es muy bonita y me hac&iacute;a falta una bandeja para el diario. &iquest;Qu&eacute; quieres tomar&hellip; Carlos, te presento a&hellip;. &iquest;C&oacute;mo te llamas?.... compa&ntilde;era de trabajo de Pedro<br />Olga vest&iacute;a en verde botella con la falda apenas unos cent&iacute;metros sobre los tobillos. Estaba elegante y luc&iacute;a con toda naturalidad una gargantilla y pendientes de esmeraldas.<br />Me llev&eacute; la mano al cuello&hellip; me sent&iacute; rid&iacute;cula con mi cadena de plata. Sin lugar a dudas deb&iacute; haberle preguntado a Pedro que clase de reuni&oacute;n era la que iban a ofrecer.</p><p><em>Sent&iacute; mi boca llena, la succi&oacute;n suave y la presi&oacute;n de su mano apretando mi cabeza contra su cuerpo me excitaba.&nbsp; Lo o&iacute; gemir y sent&iacute; la satisfacci&oacute;n de provocarle placer. Sus muslos se agarrotaron y en un instante me encontr&eacute; con la boca repleta de sabor. <br />Me atrajo lentamente mientras mi lengua chasqueba saboreando aquel jugo de dioses. Le gust&oacute; que me lo bebiera, me bes&oacute; los ojos, me bes&oacute; con suavidad y me levant&oacute; en brazos. Sonre&iacute; y le dej&eacute; hacer. Era mi noche inolvidable.</em></p><p>La mujer de Pedro result&oacute; ser una virtuosa del piano. Bach, Bethoven, Weber, Mozart&hellip; alguien coment&oacute; que hab&iacute;a dejado una brillante carrera por su familia.&nbsp; Sentada junto a aquel matrimonio mayor de los que solo recuerdo que ambos quer&iacute;an ir de vacaciones al Caribe pero no se pon&iacute;an de acuerdo porque los dos prefer&iacute;an diferente &eacute;poca del a&ntilde;o para hacer el viaje, sinti&eacute;ndome un poco usada para dilucidar una discusi&oacute;n de la que no era arte ni parte, me sent&iacute; agradecida cuando mi compa&ntilde;ero de oficina anunci&oacute; que su mujer iba a regalarnos con un peque&ntilde;o concierto.<br />Despu&eacute;s de la primera interpretaci&oacute;n me encerr&eacute; en un mundo de arte del que solo me retrajo el aplauso final y la invitaci&oacute;n a pasar al comedor.<br />Mir&eacute; distraidamente a los dem&aacute;s invitados rogando quedar junto a alguien que no resultara muy pesado con su conversaci&oacute;n: la pareja joven integrada por el hijo de los anfitriones y su novia; un matrimonio que, desde que llegu&eacute; pens&eacute; que estaban oliendo algo feo porque la nariz de ambos siempre estuvo como si buscaran aire fresco; la se&ntilde;ora del vestido azul que re&iacute;a todo el tiempo; tres amigos m&aacute;s de Pedro con sus esposas, dos t&iacute;as de Olga, la rubia implantada, &eacute;l y yo. <br />Mientras camin&aacute;bamos vi pasar a mi lado a la rubia sola y me alegr&eacute; de que as&iacute; fuera. </p><p><br /><em>Me dej&oacute; junto a la mesa de la cocina&hellip; bueno, mi apartamento es tan peque&ntilde;o que la cocina y el comedor se confunden.<br />Levant&eacute; las manos para soltar mi cabello que se despe&ntilde;&oacute; sobre la espalda mientras sus manos expertas desabrochaban mi sujetador y dejaban libres mis pechos que sorbi&oacute; con fuerza provoc&aacute;ndome un doloroso placer.<br />Su mano subi&oacute; mi falda y se enganch&oacute; en mis bragas que arrastr&oacute; hacia abajo y me oblig&oacute; a sentarme en el borde de la mesa. </em></p><p>Desde que hab&iacute;a entrado en casa de Pedro no sal&iacute;a de mi asombro. El hombre desarreglado que todas las ma&ntilde;anas llegaba somnoliento a la oficina e invariablemente terminaba el d&iacute;a con una mancha de caf&eacute; en la solapa se hab&iacute;a transformado en un caballero de smoking y pajarita negra que le ofrec&iacute;a sol&iacute;citamente el brazo a la mayor de sus t&iacute;as.<br />Por su parte las medias corridas de Olga no ten&iacute;an nada que ver con aquella mujer que demostraba ser un dechado de buen gusto y exquisita cortes&iacute;a. Hab&iacute;a arreglado la amplia terraza con una serie de mesas redondas, cada una para cuatro personas. <br />Los manteles rosados llegaban hasta el suelo y una l&aacute;mpara baja escondida en un centro de mesa de flores daba un car&aacute;cter &iacute;ntimo a cada grupo.<br />El detalle del cartoncito con el nombre de los comensales&nbsp; me gust&oacute;. No tendr&iacute;a que buscar por mi un lugar que, seguramente no sabr&iacute;a como elegir.<br />-T&uacute; est&aacute;s por all&aacute;.- Me dijo Pedro se&ntilde;al&aacute;ndome un grupo ya ubicado en una mesa junto a la ventana. <br />Un matrimonio dicharachero y&hellip; &eacute;l, ocupaban la mesa. Los hombres se levantaron cuando me acerqu&eacute; y se presentaron. Se ve que no se acordaba de que a nosotros ya nos hab&iacute;an presentado y no quise comentar nada al respecto. Seguro que estaba amargado porque la rubia estaba sentada en otro grupo bastante alejada del nuestro.<br />Patricia, Esteban y&hellip;&nbsp; -&iquest;Ricardo?, pregunt&eacute; como si no hubiera o&iacute;do bien su nombre.<br />La cena transcurri&oacute; en un ambiente agradable. Conversamos de los &uacute;ltimos descubrimientos cient&iacute;ficos para detener la ca&iacute;da del cabello en los hombres&hellip; &iexcl;vaya a saber como sacamos ese tema!, parec&iacute;a hasta rid&iacute;culo pero los cuatro lo hicimos ameno, risue&ntilde;o y lleno de an&eacute;cdotas. Despu&eacute;s Ricardo cont&oacute; de sus viajes. Es fot&oacute;grafo profesional y va&nbsp; donde se encuentra la noticia del momento. El no lo dijo pero los tres supimos que hab&iacute;a sido premiado recientemente como el fot&oacute;grafo del a&ntilde;o. <br />Cuando lleg&oacute; la hora de los postres Olga se acerc&oacute; a nuestra mesa para preguntar como hab&iacute;amos pasado la noche.</p><p><em>Sent&iacute; sus dedos hurgando entre mis piernas, escudri&ntilde;ando mis secretos y no protest&eacute; cuando su maestr&iacute;a me provoc&oacute; espasmos, repetidos, cada vez m&aacute;s intensos, hasta hacerme gritar un basta que ambos sab&iacute;amos significaba lo contrario. <br />La noche reci&eacute;n hab&iacute;a comenzado. Sonriendo Ricardo me convenc&iacute;a de que la batalla a&uacute;n estaba por empezar. Despu&eacute;s de aquel primer ataque en el que ning&uacute;n contrincante hab&iacute;a salido vencido trat&eacute; de arreglarme la ropa pero &eacute;l, con lascivia en la voz me dijo que prefer&iacute;a verme desnuda. <br />No me encontraba c&oacute;moda sirviendo las copas en estado de Eva hasta que lo sent&iacute; detr&aacute;s de m&iacute;. <br />Ad&aacute;n y Eva, el para&iacute;so y dos aceitunas en dos &lsquo;martini&rsquo;. Coloc&oacute; sus manos en mis caderas empuj&aacute;ndome contra el frigor&iacute;fico. Sent&iacute; la caricia en mis nalgas, lo sent&iacute; palparme, separme y grit&eacute;, indefensa, la cara pegada a la puerta fr&iacute;a y las manos ara&ntilde;ando el esmalte blanco. <br />Sus labios en mi espalda hicieron que aflojara la tensi&oacute;n de mi cuerpo e inexplicablemente goc&eacute; como una pose&iacute;da del dolor de sentirme vencida, tomada y dominada. Sus dedos colocaron una de las aceitunas en mi boca y con los dientes me la quit&oacute; dej&aacute;ndome el gusto en la punta de la lengua.</em></p><p>Est&aacute;bamos terminando el postre cuando sent&iacute; el roce en mi pierna. Levant&eacute; los ojos y vi una sonrisa franca. <br />Me pregunt&oacute; si viv&iacute;a sola y yo sonre&iacute; al decirle que ni siquiera ten&iacute;a un gato. &iquest;Porqu&eacute; se me hab&iacute;a ocurrido lo del gato? El ri&oacute; de la respuesta.<br />Despu&eacute;s pasamos a la sala para tomar el caf&eacute;. Se qued&oacute; a mi lado. Seguramente el inter&eacute;s del uno por el otro no pas&oacute; desapercibido para Patricia y Esteban que desde ese momento nos dejaron solos en aquel rinc&oacute;n alejados de todos y de todo. <br />Hablamos de nosotros y del amor. Lo cierto es que nos enfrascamos en una acalorada discusi&oacute;n sobre el amor y la posibilidad de enamorarse con solo verse y como queriendo dar fuerza a sus palabras el roce casi permanente. Como inadvertido, como casual.<br />-&iquest;Quieres pasar una noche inolvidable?<br />Lo dijo en tono desafiante, mir&aacute;ndome a los ojos, implorando y exigiendo a la vez una respuesta afirmativa.</p><p><em>En el taxi me dijo que yo era todo un desaf&iacute;o y yo re&iacute; sabiendo que estaba en lo cierto. El me promet&iacute;a una noche inolvidable pero &iquest;era yo capaz de recrearme en esa noche?<br />Me bes&oacute; buscando con su lengua mi paladar mientras las manos, por debajo del tapado, se deslizaban por mi espalda y llegaban m&aacute;s abajo presionando y provoc&aacute;ndome un estado de casi par&aacute;lisis.<br />Inclinado sobre mi cuerpo, siempre bes&aacute;ndome&nbsp; comenz&oacute; a apretar mis pezones y yo&hellip; Hac&iacute;a tanto tiempo que no me encontraba en una situaci&oacute;n similar que no supe que hacer.<br />Las manos estaban de m&aacute;s. En algo ten&iacute;a que ocuparlas&hellip; por un momento pens&eacute; en apretar su virilidad para demostrarle que estaba dispuesta a todo pero solo atin&eacute; a envolver mis brazos alrededor de su cuello y dejarlo hacer.<br />Las piernas, el cuello, el vientre, las nalgas, mi cuerpo estaba siendo examinado palmo a palmo y yo me dejaba&nbsp; sin importarme la sonrisa socarrona del chofer que &iexcl;Vaya si habr&iacute;a visto estas urgencias!</em></p><p>Cuando me desped&iacute; de los dem&aacute;s invitados cre&iacute; que la rubia de los implantes me miraba con cierto rencor. Sonre&iacute; para mis adentros. Esta vez yo hab&iacute;a vencido y me llevaba el mejor trofeo. <br />&iquest;Trofeo?... mir&eacute; la bandeja de plata, peque&ntilde;a, perdida entre los otros obsequios y estuve tentada a reclamarla para hacerle grabar una placa que dijera: &ldquo;cambio un trofeo por una noche inolvidable&rdquo;.<br />El lunes har&iacute;a un pastel de manzana y se lo dar&iacute;a a Pedro para que se lo llevara de mi parte a Olga&hellip; &iquest;ser&iacute;a buena idea llevarle un pastel casero?, ya no la ve&iacute;a como una se&ntilde;ora que acostumbre recibir pasteles de manzana&hellip; &iquest;Comer&iacute;an pasteles de manzana Brahms, Liszt&nbsp; y los dem&aacute;s compositores que parec&iacute;an formar parte de la vida de Olga?</p><p><br /><em>Una ducha compartiendo las mismas gotas, chup&aacute;ndolas de nuestros cuerpos, frot&aacute;ndonos con suavidad por fuera y por dentro. Bajo el chorro de agua me oblig&oacute; a levantarme en el aire para ir resbalando, pegada a su cuerpo y quedar all&iacute;&hellip; sinti&eacute;ndolo vivo mientras mi lengua sorb&iacute;a el agua que ca&iacute;a sobre sus hombros.<br />- Te quiero doncella. <br />Me dijo bes&aacute;ndome en los ojos.<br />- Y te quiero puta <br />Me exigi&oacute; reclamando nuevamente&nbsp; mi boca. <br />De espaldas sobre la cama sent&iacute; la cremallera del vestido negro, el que no hab&iacute;a querido usar esa noche. Gir&eacute;&nbsp; sobre un costado para quitarlo y, como si fuera un bander&iacute;n revolearlo sobre mi cabeza arroj&aacute;ndolo al suelo. </em></p><p><br />Pedro y de su mujer me acompa&ntilde;aron a la puerta cre&iacute; notar una sonrisa c&oacute;mplice en Olga. <br />&ndash; En mis fiestas siempre se enamora alguien &ndash; Dijo mirando a la parejita joven que se hab&iacute;a puesto a bailar, muy pegados.<br />Le agradec&iacute; a Pedro por aquella &ldquo;noche inolvidable&rdquo; y, solo se me ocurri&oacute; decirle <br />&ndash; Nos vemos el lunes.<br />Desde el taxi mir&eacute; la casa, el exterior era el de una vivienda t&iacute;pica de una familia de clase media pero Olga, a la que ya no asociaba a una media corrida, la hab&iacute;a convertido en una mansi&oacute;n del barrio de ejecutivos.<br />Pens&eacute; que ya no volver&iacute;a a ver las manchas de caf&eacute; en el traje de Pedro. Era perdonable que alguien que viv&iacute;a en un ambiente tan exquisito tuviera algunas excentricidades&nbsp; y consider&eacute; que deb&iacute;a cultivar la amistad de aquel matrimonio.</p><p><em>Ricardo estaba de rodillas frente a mi. &ndash; Va a ser una noche inolvidable. Volvi&oacute; a decir al tiempo que separaba mis rodillas. Desde mi posici&oacute;n sent&iacute; la emoci&oacute;n de ver su cabeza metida all&iacute; y el goce provocado me instaba a revolcarme. <br />- Desfallezco- grit&eacute; sin poder detener el temblor de mi vientre. Lo vi reptar sobre mi y sent&iacute; sus manos, como tenazas apretando mis pechos, pellizcando mis pezones hasta hacerme gritar, tom&aacute;ndome con brusquedad, como con rabia y oblig&aacute;ndome a cambiar de posturas, a rodar en un mar de piernas y brazos, mordiendo, ara&ntilde;ando, gimiendo. <br />-Es una noche inolvidable &ndash; dijo oblig&aacute;ndome a recibirlo por cada orificio de mi cuerpo, chocando con violencia piel contra piel, sexo contra sexo hasta que, agotados, envueltos en una capa de sudor y de fluidos nos dormimos abrazados a&uacute;n en el &uacute;ltimo gran &eacute;xtasis.</em></p><p><br />El caf&eacute; reci&eacute;n preparado deja escapar todo su aroma. Abro la ventana para que entre&nbsp; el sol de la ma&ntilde;ana. <br />Me sirvo una taza y enciendo el televisor. Pienso en la fiesta de anoche y tengo que convenir en que Pedro ten&iacute;a raz&oacute;n, me hac&iacute;a falta salir de mi encierro, compartir con gente que me hiciera sentir que a&uacute;n puedo&nbsp; disfrutar de la vida.<br />Me pongo de pie y me dirijo al dormitorio. Sonr&iacute;o porque como siempre casi no tengo que preocuparme en hacer la cama, apenas si alisarla un poco.<br />Tomo el vestido negro que est&aacute; sobre la cama y lo guardo en el placard. El resto de la ropa que us&eacute; anoche ya est&aacute; en sus perchas. Nunca me gust&oacute; dejar la casa sin ordenar cuando regreso de mis escasas salidas. <br />Busco en la cartera las tarjetas que me dieron mis compa&ntilde;eros de mesa: Patricia y Esteban. Los llamar&eacute; m&aacute;s tarde para agradecerles su compa&ntilde;&iacute;a. Ricardo&hellip; me dijo que lo llamara si me decid&iacute;a a hacer ese curso de fotograf&iacute;a que siempre me hab&iacute;a entusiasmado pero &iquest;no lo habr&aacute; hecho por compromiso?, si se ve&iacute;a que le hubiera gustado estar en la mesa de la rubia. <br />Bueno, tal vez lo llame &iquest;se acordar&aacute; de qui&eacute;n soy? Seguro que tendr&eacute; que refrescarle la memoria&hellip; &ldquo;mira, soy la que se sent&oacute; en tu mesa&hellip; la que volc&oacute; la salsa en el mantel,&hellip; si, me encant&oacute; la velada&hellip; me gustar&iacute;a tomar un caf&eacute; contigo&hellip; si no est&aacute;s ocupado por supuesto&hellip; bueno&hellip; cuando puedas me llamas t&uacute;&hellip; no, no te disculpes&hellip; el trabajo es primero&hellip;</p><p>Vuelvo al living y me pongo a rebobinar la cinta&nbsp; de video que mir&eacute; anoche despu&eacute;s que volv&iacute; de la casa de Pedro&hellip; como es com&uacute;n en mi,&nbsp; no ten&iacute;a ganas de dormir.<br />Guardo la cinta en la caja, el t&iacute;tulo: &ldquo;Una noche inolvidable&rdquo;.<br /></p>]]></description><pubDate>Thu, 22 Jun 2006 14:23:00 +0000</pubDate></item><item><title>EL INSOMNIO</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/062202-el-insomnio.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/062202-el-insomnio.php</guid><description><![CDATA[<p>INSOMNIO</p><p>Sin lugar a dudas el insomnio es una calamidad de miles, pero eso no me consuela.</p><p>&nbsp;Respiro tranquila, trato de dejar la mente en blanco pero el sue&ntilde;o se me niega y ni siquiera los viejos consejos, como la tila con leche o la cuenta de ovejitas, sirven para cerrarme los dos platos que se me han incrustado por ojos.</p><p>Durante la primera hora la vigila fue sosegada, a la segunda los pies comenzaron a enredarse en las s&aacute;banas y si no me levanto me hubieran comido las miles de&nbsp; hormigas, que ya sent&iacute;a caminar invisibles por todos lados.</p><p>Pienso en mi insomnio y siento que me pica la nariz, el hombro y la rodilla, que me molesta la espalda, la cadera y la nuca y si intento rascarme sin despertar a mi pareja, entonces, invariablemente la pica se extiende m&aacute;s all&aacute; del alcance de los brazos y&nbsp; me obliga a retorcer&nbsp; el cuerpo en lo que termina siendo una in&uacute;til tentativa&nbsp; de alcanzar con la mano el lugar exacto de la comez&oacute;n. </p><p>Creo haber logrado superar el trance pero... &iquest;Porqu&eacute; esta noche la planta de mi pie estar&aacute; tan lejos del alcance de mis u&ntilde;as?</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Comparto la cama con mi marido y su suave ronquido, apenas detectado, me pone los cabellos tiesos... yo no duermo... mis u&ntilde;as se clavan en el colch&oacute;n, tuerzo la cabeza y pienso en voz alta: -&ldquo;Duerme ahora, que ya reir&eacute; yo en la siguiente ocasi&oacute;n&rdquo;.</p><p>M&aacute;s re&iacute;r, lo que se dice re&iacute;r,&nbsp; no r&iacute;o.&nbsp; Mientras observo el sue&ntilde;o placentero del despreocupado durmiente me vuelco boca abajo, intento esconder la cabeza, como avestruz humano, bajo la almohada, y en son de protesta, acerco los pies a la testa, con lo que asciende hacia el techo la parte de tu humanidad que siempre he usado para sentarme.</p><p>Basta ya!!!!!!!!, imposible soportarlo, la &uacute;ltima tentativa ser&aacute; un asalto al refrigerador. </p><p>Quiz&aacute;s as&iacute; logre conciliar el sue&ntilde;o antes de que el gallo intente despertarme.&nbsp; &iquest;Gallo en medio de una ciudad?... bocinas.... seguro que eso es lo que no me ha dejado dormir. Segur&iacute;simo, ya tengo una excusa &iquest;o es el insomnio el que tiene la excusa?</p><p>El est&oacute;mago pesado comienza a trasmitir&nbsp; la sensaci&oacute;n a mis p&aacute;rpados. R&aacute;pido! a la cama, intento no perder esta oportunidad. Olvido la visita al ba&ntilde;o, no doy oportunidad a que se me vuelva a escapar el sue&ntilde;o antes de poder&nbsp; disfrutarlo. </p><p>Y ahora... esos ronquidos a mi lado no me dejan concentrar en lo esencial... repaso el nombre de las siete plagas de Egipto, y hasta de los treinta y tres reyes godos... a esta altura de los ya ni idea tengo de si lo que m&aacute;s me preocupa en este momento es dormir o recordar cu&aacute;les son las cien recetas para combatir el insomnio, </p><p>La de la abuela, un t&eacute; de lechuga. Imposible, ni una hoja verde en la casa. La &uacute;ltima se la di como cena a la tortuguita; me levanto, corro a su pecera pero, &iexcl;siempre he dicho que Manuelita goza de excelente apetito!, no importa, la otra receta es la de la&nbsp; miel con leche &iquest;o ser&iacute;a leche con miel? </p><p>Pero &iquest;d&oacute;nde se encuentra miel a esta hora de la noche? De un puntapi&eacute; quito el edred&oacute;n y con el rabillo del ojo miro hacia su lado. &Eacute;l no se ha inmutado y sigue durmiendo. </p><p>Ya me he despabilado totalmente. </p><p>&iexcl;Chocolate caliente!, &iquest;ser&iacute;a para el insomnio? El asunto no es dudar. Y ahora no habr&aacute; problema. Estoy segura de que en casa tengo chocolate. Manos a la obra, voy a prepararlo. Pero &iquest;c&oacute;mo hacerlo sola?, es bebida de dioses, y mi amor es demasiado para albergar ego&iacute;smos. Decido compartirlo con ese venturoso mortal que duerme tan pl&aacute;cidamente a mi lado. </p><p>No me preocupa despertarlo.&nbsp; No tengo dudas que me lo agradecer&aacute; y&nbsp; luego del chocolate ambos caeremos dulcemente en brazos de Morfeo.</p><p>Error. &iquest;En qu&eacute; me he equivocado?...&nbsp; Ahora somos dos los que tenemos los ojos como monedas de cinco duros mientras de nuestras&nbsp; bocas escapan descorazonadores ayes. </p><p>Realmente el chocolate no fue buena idea. </p><p>Hoy no dormir&eacute; pero de algo estoy segura. En el futuro me asegurar&eacute; de que no falten hojas de lechuga en el refrigerador y de no volver a beber chocolate caliente de noche... y menos con veintisiete grados de temperatura... me olvid&eacute; de que es verano.</p><p>&iquest;No es cierto que el insomnio de a dos es m&aacute;s llevadero? </p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Graciela Vera</p>]]></description><pubDate>Thu, 22 Jun 2006 13:56:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://graciela.blogia.com/2006/062201.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/062201.php</guid><description><![CDATA[<h2>CUENTOS CORTOS PARA LEER EN UNA TARDE DE INVIERNO</h2><div class="textoarticulo"><p><em><strong>CUENTOS CORTOS PARA LEER EN UNA TARDE DE INVIERNO es un compendio de notas que se fueron transformando en historias a instancias de mi hija Viviana que con sus sever&iacute;simas y certeras cr&iacute;ticas&nbsp; me gui&oacute; y me convenci&oacute; para convertir unos t&iacute;midos escarceos literarios en este mini volumen que aqu&iacute; os presento.</strong> </em></p><p><strong><em>&nbsp;&iquest;Cu&aacute;nto hay de imaginaci&oacute;n y cu&aacute;nto de realidad en cada una? Quiz&aacute;s nunca pueda ni siquiera yo, su autora, llegar a saberlo.&nbsp; Un peque&ntilde;o recuerdo, una visi&oacute;n espor&aacute;dica o una noticia ya hace mucho tiempo olvidada son, para quienes sentimos el cosquilleo de transformar los sue&ntilde;os en palabras, el c&aacute;liz del cual bebe la imaginaci&oacute;n. </em></strong></p><p><strong><em>&nbsp;No pretendo el aplauso de los eruditos, solo ans&iacute;o la t&iacute;mida aceptaci&oacute;n y, si fuera posible, el entretenimiento de la gente com&uacute;n.&nbsp; Gracias por leer este libro que se escribi&oacute; en el a&ntilde;o 1997 y ve la luz primera a trav&eacute;s de Internet, en Almer&iacute;a, en el a&ntilde;o 2003.</em></strong><br /></p></div>]]></description><pubDate>Thu, 22 Jun 2006 13:46:00 +0000</pubDate></item><item><title>MIS WEBLOGS</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/060301-mis-weblogs.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/060301-mis-weblogs.php</guid><description><![CDATA[<p><strong><em>Gracias por entrar a mis p&aacute;ginas, s&oacute;lo deseo que sean de tu agrado.</em></strong> </p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><strong>Una web en permanente actualizaci&oacute;n:</strong> <a href="http://win.gtiuruguay.com/gracielavera/"><strong>http://win.gtiuruguay.com/gracielavera/</strong></a>&nbsp;<strong>aqu&iacute; hay sue&ntilde;os, investigaci&oacute;n y tambi&eacute;n est&aacute;n mis amigos </strong></p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><strong>En la web de Chuynet puedes leerme en </strong><a href="http://www.chuynet.com/columnistas/graciela-vera/gracielavera.htm"><strong>http://www.chuynet.com/columnistas/graciela-vera/gracielavera.htm</strong></a></p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><strong>En Informe Uruguay puedes buscar en su archivo art&iacute;culos de mi autor&iacute;a en </strong><a href="http://www.uruguayinforme.com/"><strong>http://www.uruguayinforme.com</strong></a></p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><strong><em>Y como quiero ser parte de los 48 millones de weblogs que surcan el ciberespacio:</em></strong></p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><strong>Escribo sobre Almer&iacute;a en<span>&nbsp; </span></strong><a href="http://almeria-diarioblog.blogia.com/"><strong><a href="http://almeria-diarioblog.blogia.com.%20noticias/">http://almeria-diarioblog.blogia.com</a></strong></a><strong>&nbsp;Noticias que no pretenden convertir el blog&nbsp;en una redacci&oacute;n, comentarios y&nbsp;trabajos relacionados con una ciudad que me ha embelezado.</strong></p>&nbsp; <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><strong>Reclamo la vigencia de un Tratado Internacional firmado entre Espa&ntilde;a y Uruguay en: </strong><a href="http://tratado-de-1870.blogia.com/"><strong>http://tratado-de-1870.blogia.com</strong></a><strong> </strong></p><strong>&nbsp;</strong> <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><strong>Estoy reuniendo mis trabajos en: </strong><a href="/"><strong>http://graciela.blogia.com</strong></a>&nbsp;<strong>en donde he dejado volar la imaginaci&oacute;n.</strong></p><strong>&nbsp;</strong> <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><strong>Quiero recordar siempre a un pa&iacute;s peque&ntilde;ito desde el que un d&iacute;a part&iacute; en busca de un sue&ntilde;o en: </strong><a href="http://nueve-franjas-y-un-sol.blogia.com/"><strong>http://nueve-franjas-y-un-sol.blogia.com</strong></a>&nbsp;<strong>desde la distancia y una maravillosa realidad sigo so&ntilde;ando con mi Uruguay</strong></p><strong>&nbsp;</strong> <p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoNormal"><strong>Espa&ntilde;a es hermosa, el planeta tierra lo es. No importa cuanto haga el hombre por destruirlo. Aqu&iacute; encontrar&aacute;s sue&ntilde;os y realidades: </strong><a href="http://de-levante-a-poniente.blogia.com/"><strong>http://de-levante-a-poniente.blogia.com</strong></a>&nbsp;<strong>Las ciudades y los lugares que quiero recordar y los que idealizo en la imaginaci&oacute;n. Lo que quiero destacar por digno y lo que no quisiera haber tenido que escribir</strong></p>]]></description><pubDate>Sat, 03 Jun 2006 02:56:00 +0000</pubDate></item><item><title>COMO UNA ROCA</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052911-como-una-roca.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052911-como-una-roca.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><blockquote><p>Como una roca,<br />fr&iacute;a, sin vida,<br />as&iacute; pido a Dios transforme mis entra&ntilde;as,<br />para que no las atenace el dolor<br />cuando estando en mis brazos <br />regresas all&aacute;.</p><p>Quitarme el coraz&oacute;n,<br />transformarlo en pieza de orfebrer&iacute;a,<br />en la que los recuerdos no importen,<br />latiendo cuando est&aacute;s cerca<br />aunque grite por detenerse.</p><p>Como una roca,<br />tan solo una roca,<br />eso quiero ser<br />cuando recuerdas lo que yo quiero olvidar,<br />tan solo una roca.</p><p>Nada m&aacute;s que una roca.</p><p></p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Graciela Vera</p><p></p><p></p><p>Ilustraci&oacute;n: pintura de Chris Shereve &#39;Woman and man2</p></blockquote>]]></description><pubDate>Mon, 29 May 2006 01:14:00 +0000</pubDate></item><item><title>BUSCANDO</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052910-buscando.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052910-buscando.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><blockquote><p>Arrastro estrellas sin noches,<br />d&iacute;as eternos,<br />sin atardeceres ni soles.</p><p><br />Pienso en lo que ya no es.<br />Pasos que se detienen,<br />nada tras la puerta.<br />&nbsp;<br />&nbsp;<br />Busco palabras nuevas,<br />recuerdos del ma&ntilde;ana<br />sujetos a la espera.</p><p>Viv&iacute; sin existir.<br />&iquest;Qu&eacute; me depar&oacute; el ayer?<br />&iquest;Hacia donde me lleva el hoy?</p><p>Sigo caminos sin sendas,<br />derroteros ya vistos,<br />no hay mapas, ni auto stop.</p><p>Arrastro, pienso, <br />&iquest;busco a&uacute;n?<br />&iquest;Acaso ya llegu&eacute;?</p><p><br />Sin br&uacute;julas hall&eacute; la senda,<br />cog&iacute; soles y viv&iacute; con las estrellas<br />y ya no a&ntilde;or&eacute; lo a&ntilde;orado.</p><p><br />No m&aacute;s d&iacute;as sin atardeceres,<br />no mas caminos ya recorridos;<br />t&uacute; tras la puerta,</p><p><br />arropando mis ansias,<br />en miles de palabras viejas.<br />Final de la b&uacute;squeda.</p><p><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Graciela Vera</p><p>Ilustraci&oacute;n: pintura &#39;mujer con camisa&#39; de Gil Gamundi</p></blockquote>]]></description><pubDate>Mon, 29 May 2006 01:07:00 +0000</pubDate></item><item><title>AMAR ES DAR</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052909-amar-es-dar.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052909-amar-es-dar.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><blockquote><p>Amar es dar<br />mas all&aacute; de los sentimientos,<br />entrega de vida,<br />saber decir gracias<br />mir&aacute;ndonos a los ojos.</p><p>Amar es dar<br />cuando las manos tiemblan<br />buscado amparo y consuelo,<br />saber decir gracias<br />sin callar verdades.</p><p>Amar es dar<br />sin pensar en que dir&aacute;n<br />quienes no conocen de nuestro querer,<br />saber decir gracias<br />y todos los d&iacute;as comenzar.</p><p>Amar es saber decir gracias<br />y dar cada d&iacute;a m&aacute;s.</p><p></p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Graciela Vera</p></blockquote>]]></description><pubDate>Mon, 29 May 2006 01:01:00 +0000</pubDate></item><item><title>BUSCAD MI CORAZA</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052908-buscad-mi-coraza.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052908-buscad-mi-coraza.php</guid><description><![CDATA[<blockquote><p><br />Voy buscando mi coraza.<br />Era m&iacute;a, me proteg&iacute;a,<br />un d&iacute;a me la rob&oacute; tu amor<br />y ahora le necesito y reclamo.</p><p>Buscadla y d&aacute;dmela<br />aunque est&eacute; en pedazos,<br />no quiero de nuevo sufrir<br />y necesito cubrir<br />de acero mi alma.</p><p>&iquest;En pedazos me la dais?<br />No importa, en pedazos la acepto,<br />solo necesito un trocito<br />en el que guarecer el coraz&oacute;n.</p><p>Ayudadme a pon&eacute;rmela<br />&iquest;no sab&eacute;is acaso<br />que mi amado no debe<br />volver a verme llorar?</p><p></p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Graciela Vera</p></blockquote>]]></description><pubDate>Mon, 29 May 2006 00:58:00 +0000</pubDate></item><item><title>CELOS (II)</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052907-celos-ii-.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052907-celos-ii-.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><blockquote><p>No quiero llorar cuando lloro<br />l&aacute;grimas que no deber&iacute;an ser.</p><p>&iquest;Es ego&iacute;sta el amor,<br />o el amor es solo ego&iacute;smo?<br />No concibo&nbsp; posible no celarte<br />cuando la vida no es vida<br />sin el calor de tu vida.</p><p>No quiero gritar cuando grito<br />lamentos que no deber&iacute;a exhalar.</p><p>&iquest;Hay ego&iacute;smo en amar,<br />o amar es solo ego&iacute;smo?<br />No puedo aceptar que tu aceptes,<br />no puedo sonre&iacute;r, <br />ni siquiera dibujar una mueca.</p><p>No quiero llamarte cuando te llamo<br />ni decir palabras que deber&iacute;a callar.</p><p></p><p>&iquest;Crees que el amor<br />est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de los celos?</p><p>Desgraciada de mi si no celaras<br />d&iacute;a y noche mi amor;<br />desgraciado de ti si no sintieras<br />que me muero de celos por el tuyo.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Graciela Vera&nbsp; </p><p></p><p>Ilustraci&oacute;n, pintura de Laura Higgins Palmer</p></blockquote>]]></description><pubDate>Mon, 29 May 2006 00:47:00 +0000</pubDate></item><item><title>CELOS</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052906-celos.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052906-celos.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><blockquote><p><br />Cual alas veladas<br />por oscura r&aacute;faga,<br />se extienden los celos<br />cubri&eacute;ndome con su manto.<br />Extra&ntilde;as, nefastas criaturas,<br />creciendo, emergiendo<br />desde las entra&ntilde;as de mi ser.<br />Dolor, irremediable holocausto,<br />destructora, punzante agon&iacute;a<br />que derrama el n&eacute;ctar del amor<br />en vana entrega que no ser&aacute;.<br />Celos, mucho m&aacute;s,<br />quiz&aacute;s menos,<br />tan solo caricias muertas.</p><p></p><p><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Graciela Vera</p></blockquote>]]></description><pubDate>Mon, 29 May 2006 00:40:00 +0000</pubDate></item><item><title>AHORA</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052905-ahora.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052905-ahora.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><blockquote><p><br />Antes...<br />antes solo una sonrisa,<br />mueca repetida de tantos fracasos,<br />c&uacute;mulo de respuestas<br />a preguntas inexistentes,<br />apropiaci&oacute;n de razones,<br />tonto pretexto de nuevos errores.</p><p>Antes...<br />antes solo un adi&oacute;s,<br />la puerta que se golpea,<br />un pistillo cerr&aacute;ndose a la vida,<br />afuera la mentira que se compra,<br />dentro se oculta el dolor,<br />mentido orgasmo de ilusiones muertas.</p><p>Antes...<br />antes el orgullo de ser nada,<br />tan nada, hombre y mujer, nada,<br />solo marionetas en la soledad<br />buscando justificaciones,<br />extrayendo m&aacute;s soledad<br />de un todo que ya dej&oacute; de ser.</p><p>Ahora...<br />ahora aprendimos que somos dos,<br />palabras que se entrelazan<br />difuminando un nunca m&aacute;s,<br />y los ojos busc&aacute;ndose para creer,<br />mintiendo al olvido que acecha presentes,<br />ya, nunca m&aacute;s resucitar&aacute;n los fantasmas.</p><p></p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Graciela Vera</p></blockquote>]]></description><pubDate>Mon, 29 May 2006 00:35:00 +0000</pubDate></item><item><title>CLARO QUE LO SAB&#xCD;AS</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052904-claro-que-lo-sabias.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052904-claro-que-lo-sabias.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><blockquote><p>&iquest;Sab&iacute;as que el amor es<br />como un ni&ntilde;o peque&ntilde;ito?,<br />necesita de las caricias,<br />de las frases suavitas <br />y de los besos tr&eacute;mulos.<br />&iquest;Sab&iacute;as que para que sea eterno<br />el amor necesita palabras?,<br />sue&ntilde;os compartidos,<br />pensar dos en uno.<br />&iquest;Sab&iacute;as que el amor es<br />como la inmensidad del mar?.<br />Es profundo, brillando<br />en la oscuridad del tiempo,<br />y en su silencio estrecha<br />mil colores, cien sonidos.<br />&iquest;sab&iacute;as que el amor necesita,<br />palabras tiernas,<br />sue&ntilde;os de vida,<br />silencios de besos,<br />tu confianza en mi entrega,<br />la m&iacute;a en tu cari&ntilde;o,<br />hacer de dos corazones<br />un solo, estridente latido?<br />Dar... compartir...entregar...<br />&iquest;Lo sab&iacute;as?.<br />&iexcl;Claro que lo sab&iacute;as,<br />si t&uacute; me ense&ntilde;aste a amar!.</p><p><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Graciela Vera</p><p></p></blockquote>]]></description><pubDate>Mon, 29 May 2006 00:33:00 +0000</pubDate></item><item><title>CAMINANDO</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052903-caminando.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052903-caminando.php</guid><description><![CDATA[<blockquote><blockquote><p>&nbsp;</p><p>Caminando,<br />mi mano escondida en la tuya<br />como&nbsp; en tantos paseos realizados,<br />iguales, pero siempre diferentes,<br />me dijiste al o&iacute;do un te quiero,<br />igual, tan distinto al anterior.<br />Me estremezco y tiemblo emocionada.</p><blockquote><blockquote><p><br />Graciela Vera</p></blockquote></blockquote></blockquote></blockquote>]]></description><pubDate>Mon, 29 May 2006 00:30:00 +0000</pubDate></item><item><title>ALAS NEGRAS</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052902-alas-negras.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052902-alas-negras.php</guid><description><![CDATA[<blockquote><p>&nbsp;</p><p>Extendi&oacute; sus alas<br />m&aacute;s negras que las del&nbsp; tordo<br />buscando cubrir<br />con l&uacute;gubre manto<br />el lecho de nuestro amor.<br />Entr&oacute;, tendiendo cual tent&aacute;culos<br />sombr&iacute;os brazos atray&eacute;ndote,<br />impuls&aacute;ndote hacia derroteros<br />de escarpados caminos,<br />mitol&oacute;gica venganza<br />en moderna cibermagia,<br />como Aoife arranc&oacute; a Lir<br />el preciado amor de sus hijos,<br />cual astuta Medea conquistando a Jas&oacute;n,<br />Xelena llega desde las sombras<br />acechando, como hembra en celo,<br />la dicha que un d&iacute;a me regalaste.</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Graciela Vera<br /></p></blockquote>]]></description><pubDate>Mon, 29 May 2006 00:28:00 +0000</pubDate></item><item><title>AROMA A CAF&#xC9;</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052901-aroma-a-cafe.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052901-aroma-a-cafe.php</guid><description><![CDATA[<blockquote><p>Aroma a caf&eacute;,<br />voces,<br />un bar,<br />una ventana,<br />el sol, t&iacute;mido,</p><p>veo pasar a otros,<br />hombres y mujeres,<br />cada uno con su sue&ntilde;o.</p><p>Se enfr&iacute;a el caf&eacute;,<br />amargo para el paladar,<br />dulz&oacute;n a los sentido,<br />risas,<br />conversaciones ajenas,<br />marco indefinido<br />de pensamientos.<br />recuerdos de hoy,<br />de ayer y de ma&ntilde;ana.</p><p>Estoy sola en el bar<br />rodeada de ti,<br />impregnada de tu amor.<br />el caf&eacute; sabe a ayeres,<br />solo quiero ma&ntilde;anas<br />continuando este hoy.</p><p>No hay ya ayeres,<br />las papilas saborean<br />el gusto amargo-dulz&oacute;n,<br />nuevo,<br />de ma&ntilde;anas aguard&aacute;ndote,<br />de espinas que ya no son.&nbsp;</p><p></p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Graciela Vera</p><p></p><p>Ilustraci&oacute;n: pintura &nbsp;&#39;Mujer bebiendo caf&eacute;&#39; de Gizem Saka</p><p></p><p></p></blockquote>]]></description><pubDate>Mon, 29 May 2006 00:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>AMARRADA</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052861-amarrada.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052861-amarrada.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><blockquote><blockquote><p>Estoy amarrada<br />a tu cuerpo<br />por los nudos recios<br />de tus manos.<br />Cedria que nos une<br />piel contra piel<br />apretando el abrazo<br />en excelsa espera.</p><p><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Graciela Vera</p></blockquote><blockquote><p>&nbsp;</p><p>Ilustraci&oacute;n: &#39;sogas&#39; de Susana Beibe</p><p>&nbsp;</p></blockquote></blockquote>]]></description><pubDate>Sun, 28 May 2006 23:47:00 +0000</pubDate></item><item><title>MIS DOS PATRIAS</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052860-mis-dos-patrias.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052860-mis-dos-patrias.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><blockquote><p><br />&Eacute;stas son mis dos patrias,<br />mis dos querencias,<br />mi orgullo de ser emigrante e inmigrante,<br />yo soy uruguaya y de ello estar&eacute; siempre orgullosa,<br />yo soy espa&ntilde;ola porque aqu&iacute; tengo mi vida,<br />un d&iacute;a nac&iacute; en un pa&iacute;s llamado Uruguay,<br />otro d&iacute;a nac&iacute; en un pa&iacute;s llamado Espa&ntilde;a,<br />siempre nac&iacute; en un planeta llamado Tierra.. <br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Graciela Vera<br /></p></blockquote>]]></description><pubDate>Sun, 28 May 2006 23:39:00 +0000</pubDate></item><item><title>BAGDAD DOS A&#xD1;OS DESPU&#xC9;S</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052859-bagdad-dos-anos-despues.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052859-bagdad-dos-anos-despues.php</guid><description><![CDATA[<blockquote><p>&nbsp;</p><p>Tengo los ojos cansados de o&iacute;r<br />en el silencio de las im&aacute;genes,<br />los gritos callados de los que ya no est&aacute;n.<br />Tengo las manos doloridas<br />de silenciar la voz que suplica<br />clamando desde las entra&ntilde;as.<br />Hiel y sangre removidas,<br />con asco, con impotencia,<br />en org&aacute;smico desamparo.<br />Aberrantes las s&iacute;labas suman cad&aacute;veres,<br />buitres, monstruos y presidentes&nbsp; <br />invitados al banquete sacramental.<br />Se celebra el malparido advenimiento,<br />de otro cargamento de muerte.<br />Cuerpos desgarrados se revuelven,<br />sangre y excrementos adolecen de diferencias;<br />tengo la lengua sucia de tanto ver<br />el sonido de los que callan.<br />Amarga la garganta se seca<br />y los ojos lloran aguas purulentas.<br />Desde debajo de su t&uacute;nica<br />las mujeres expulsan monstruos,<br />prof&eacute;ticas aberraciones, &iexcl;hecatombe!<br />un siglo, mil a&ntilde;os, la eternidad que muere;<br />explosionan los soles y r&iacute;e el jefe<br />entre estrellas y barras color sangre,<br />chorrea plasma entre los lechos,<br />corren los flujos entre los muertos.<br />Ostracismo de verdades,<br />la noticia rebota en titulares<br />y la informaci&oacute;n se escurre por las cloacas<br />expulsada en olorosa descarga.<br />Bagdad se muere sin inocentes que lo lamenten,<br />gimoteando se retuerce la humanidad<br />y en el mundo, todos culpables.</p><p></p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Graciela Vera<br /></p></blockquote>]]></description><pubDate>Sun, 28 May 2006 23:35:00 +0000</pubDate></item><item><title>VIRGEN DEL MAR</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052858-virgen-del-mar.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052858-virgen-del-mar.php</guid><description><![CDATA[<blockquote><p>Las olas acunaron tu sue&ntilde;o<br />de horizontes y profundidades,<br />reina andaluza de moreno rostro,<br />Del Mar y desde el mar llegaste,<br />inmigrante en tierra de emigrantes,<br />Madre de Dios,<br />desde la Alcazaba a las salinas del Cabo<br />tus hijos elevan sus plegarias,<br />tarantos y peteneras,<br />lluvia de flores a tus pies,<br />Virgen de espumas y corales<br />acoge bajo tu manto<br />a quienes vienen a tu Almer&iacute;a,<br />t&uacute; que conoces de viajes,<br />de arraigos y de esperanzas.</p><p></p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Graciela Vera</p></blockquote>]]></description><pubDate>Sun, 28 May 2006 23:31:00 +0000</pubDate></item><item><title>EL CAMINO</title><link>https://graciela.blogia.com/2006/052857-el-camino.php</link><guid isPermaLink="true">https://graciela.blogia.com/2006/052857-el-camino.php</guid><description><![CDATA[<p>&nbsp;</p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </p><blockquote><p>Irreverente con los sue&ntilde;os,<br />perdido en la memoria<br />de quienes nunca volvieron,<br />esclavizas las ilusiones<br />que un d&iacute;a amarraste al azar.<br />Te haces laberinto<br />para los apresurados orates,<br />caminantes de la vida<br />perdidos en zarandajas,<br />y te prolongas impiamente,<br />desbocado ante las ideas,<br />confluyendo, obtuso e irreflexivo<br />en la infinitud irreal,<br />siempre m&aacute;s all&aacute;,<br />despu&eacute;s de la &uacute;ltima curva.</p><p></p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Graciela Vera<br /></p></blockquote>]]></description><pubDate>Sun, 28 May 2006 23:24:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
